Agro
Se necesita más investigación sobre las alergias alimentarias, porque “aunque empezamos a ver una reducción de la alergia al huevo, sigue siendo común”.
Canberra, Australia | | La Universidad de Queensland informó que el cambio de estrategia para la prevención de alergias en algunos alimentos como el huevo dio resultados positivos con una caída de casos gracias a las nuevas directrices sanitarias alimenticias introducidas en 2016. Australia tiene una de las tasas más altas de alergias alimentarias del mundo, con uno de cada diez bebés alérgicos a uno o más alimentos. En resumen, los científicos que estudiaron las alergias a determinados alimentos, concluyeron que introducir esos productos como huevos, leche de vaca, pescado, sésamo, trigo y frutos secos en el primer año de vida, resulta positivo para la salud. En el caso concreto de los huevos, las directrices australianas que recomiendan introducir huevos en la dieta infantil en el primer año de vida lograron disminuir en un 17% el número de niños con alergia a ese alimento fundamental. Una investigación liderada por la Universidad de Queensland (UQ) y el Murdoch Children’s Research Institute examinó a 7.200 niños en 2 estudios poblacionales australianos, para evaluar si las tasas de alergia al huevo habían disminuido desde la introducción de las directrices de 2016. La profesora Dra. Jennifer Koplin, del Centro de Investigación en Salud Infantil de la UQ, afirmó que la alergia al huevo es una de las alergias alimentarias más comunes en niños pequeños. “Australia tiene una de las tasas más altas de alergias alimentarias del mundo, con uno de cada diez bebés alérgicos a uno o más alimentos”, dijo la Dra. Koplin. Agregó que según su información “ “La mayoría de los padres siguieron las directrices, y estos resultados nos tranquilizan de que estos consejos ayudarán a reducir la posibilidad de que su hijo desarrolle alergia al huevo”, agregó. La profesora Dra. Rachel Peters, del Murdoch Children’s Research Institute, afirmó que la reducción de la alergia al huevo fue aún más pronunciada en bebés con eccema -una afección cutánea inflamatoria no contagiosa que provoca sequedad, enrojecimiento y picor intenso-, que es un factor de riesgo conocido para las alergias alimentarias. De esos niños, las tasas de alergia al huevo se redujeron del 35% al 22%. “La introducción de las directrices de 2016 supuso un cambio importante” frente a lo que se estaba haciendo en los años 90 y principios de los 2000, “que recomendaban a los padres retrasar utilizar huevos entre otros alimentos que podrían causar alergias a sus hijos mientras estos no superaran los 3 años de edad en los casos con antecedentes familiares de fuertes alergias, comentó la Dra. Peters. “El consejo actual de la Sociedad Australasiática de Inmunología Clínica y Alergias, basado en la evidencia más reciente disponible, También se recomienda incluir en la dieta otros alimentos que causan alergias habituales, como , enfatizó la Dra. Koplin, porque “aunque empezamos a ver una reducción de la alergia al huevo, sigue siendo común”. “Algunos bebés aún pueden desarrollar alergia alimentaria a pesar de seguir las directrices, y se están realizando y se necesitan más investigaciones para encontrar otras estrategias de prevención”, profundizó, “pero esperamos que estos hallazgos den tranquilidad a los padres para que sigan las recomendaciones actuales”, añadió. Foto de portada: niño comiendo huevo duro | Super Mamás. Investigación publicada en la revista científica Jama Pediatría:
Jun 12, 2026