Paint Horse celebró sus 25 años en el país, con la pista más numerosa de su historia
La Gran Campeona se despideLa Gran Campeona definitiva de la raza fue expuesta por cabaña “La Fortuna” de la zona de San Jacinto, Canelones. Allí, padre e hija celebraron la obtención de este título, que no hace más que ratificar el potencial genético de una yegua que se ha acostumbrado a ganar en todas las pistas.Álvaro Indaburu es criador de caballos Cuarto de Milla, mientras su hija es apasionada por el Paint Horse, y ambos han creado una sociedad donde “yo le cedo los vientres de las yeguas y le elijo los padrillos, y ella es la que figura en la cría", según explicó Indaburu.Pero lo más importante es que esta yegua, la protagonista de la pista, en noviembre cumplirá cuatro años y en su historial ya ha sido Gran Campeona del Prado 2025, Gran Campeona de Melilla 2025 y Reservada Gran Campeona de Durazno 2025; repitió corona en Melilla y Durazno ya en 2026, y hoy sumó el título que redondea su carrera como Gran Campeona del Prado por segundo año consecutivo. "Sacar dos grandes campeones dos años de corrido con un mismo ejemplar es muy difícil", subrayó el criador.Genealógicamente, la yegua reúne dos líneas de peso. Su madre es una yegua de cría del doctor Jorge Fassio, ejemplar de pedigrí Cuarto de Milla, propiedad de Pedro Rossi. El cruzamiento se completó con Tefo del Silencio, al que Indaburu considera "el mejor padrillo Paint que produce en morfología" en la actualidad, una decisión tomada junto a Martín Calo, amigo del criador y a quien este ayudó a formar su propia cabaña.El resultado, admitió Indaburu, no es habitual, "no salen muy seguido un ejemplar como este. En mis 42 años de Prado, creo que es una de las veces que he venido más seguro de que venía a levantar un título".El retiro de las pistas ya está decidido, "buscaremos un buen padrillo. Es importante, en una yegua que ha aportado tanto a la genética de la raza, que se le elija bien y que busquemos que produzca ejemplares como ella o parecidos", explicó Indaburu, aunque con los pies sobre la tierra dijo "no va a ser fácil, ya lo sabemos, porque la genética no es dos más dos, por suerte".El regalo para la nenaLa otra gran historia de la jornada tuvo como protagonistas a Juan Martín García Cerrón y Lucía Melogno, de la cabaña El Solitario, de San Carlos, Maldonado, dueños del Gran Campeón Paint Horse Definitivo. "Vimos una pista muy competitiva y más que contentos de haber obtenido el Gran Campeón" dijo Juan Martín Cerrón.Pero detrás del título hay una historia más personal. El caballo fue adquirido hace poco tiempo y llegó al Prado en medio de dudas hasta último momento. "Lo compramos porque se venía nuestra hija y es súper manso; la idea era traerlo y después dejarlo en un futuro para ella", explicó el criador. En el camino, el animal atravesó "muchos altibajos, con una alergia que no lograban diagnosticar pese a haber cambiado todo, al punto de que no sabíamos si entrábamos hasta el último momento". Finalmente lograron competir, y el resultado fue, en palabras de García Cerrón, "una satisfacción enorme".Sobre la elección de esta genética en particular, más allá del regalo familiar, García Cerrón dijo que busca una línea de sangre dentro de lo que es “la morfología halter, es como los fisicoculturistas, podés andar todo lo que quieras, pero son musculosos", explicó. "A nosotros nos apasiona cuidarlo, entonces elegimos esta sangre, que es uruguaya, y eso se refleja en la pista por su mansedumbre, la docilidad para cuidarlo y los músculos”.25 añosEmiliano Ramos, presidente de la raza Paint Horse y jurado en la pista, definió el nivel general de la muestra como algo nunca visto. La raza cumple 25 años en Uruguay, y "venimos año a año superando la cantidad de caballos en pista, pero este año fue mucho más", explicó. Según Ramos, muchos criadores que suelen priorizar las pruebas funcionales por sobre la morfología se comprometieron especialmente por el aniversario y llevaron sus animales a jurar con "un nivel increíble que nunca habíamos visto"."Había un nivel de caballos muy bueno, que a veces se hace muy justo, y tenemos que empezar a poner los detalles más mínimos arriba de la mesa y terminar casi haciendo un cálculo matemático a ver cuál tiene menos detalles que el otro", relató Ramos, quien remarcó que esa exigencia responde al respeto que merecen animales de ese nivel.A pesar de los 25 años de historia de la raza, Ramos destacó que el punto de inflexión se dio hace siete u ocho años, cuando un grupo de criadores comenzó a importar caballos desde Brasil, lo que potenció fuertemente la cría a nivel nacional. Desde la dirigencia, explicó, se apostó entonces a capitalizar esa inversión reforzando tanto las pruebas funcionales como las muestras morfológicas. El resultado, dijo, fue un crecimiento acelerado "en cuestión de dos o tres años pasamos al doble de caballos en morfología".Grandes campeones:En la categoría Preparatoria:Gran Campeona fue Brete 824, expuesta por Andrea Alfonsín Espinosa; la Reservada Gran Campeona fue Brete 2000, expuesto por Flavio Cisneros, y la Tercer Mejor Hembra fue Brete 822, también expuesto por Andrea Alfonsín Espinosa.En la categoría Definitivo:Gran Campeona fue Brete 821, expuesta por Álvaro Indaburu, de la cabaña La Fortuna, de San Jacinto, Canelones —la protagonista de esta nota—; la Reservada Gran Campeona fue Brete 817, expuesta por Adriano Gibran Cairus Monnet, de la cabaña Los Robles, de La Concordia, Soriano, y la Tercer Mejor Hembra fue Brete 819, expuesta por Darío Garmendia, de la cabaña El Rincón, de Santa Rosa, Colonia.Gran Campeón fue Brete 806, expuesto por Juan Martín García Cerrón y Lucía Melogno, de la cabaña El Solitario, de San Carlos, Maldonado; el Reservado Gran Campeón fue Brete 802, expuesto por Agropecuaria La Peregrina SAS, de Maldonado, y el Tercer Mejor Macho fue Brete 805, expuesto por Sergio Bonetto, de La Porfía, Nueva Palmira, Colonia.
2026-09-11T23:20:09.217