Presentan los primeros DEPs de susceptibilidad a garrapata
La Asociación Argentina de Brangus presentó esta semana, en un taller virtual por Zoom, los primeros DEP’s (Diferencias esperadas de progenie) de susceptibilidad a garrapata, que va de la mano con el largo del pelo en el verano. Esta nueva herramienta, tras nueve años de trabajo, le permitirá a los criadores, del subtrópico y el trópico, comenzar a seleccionar animales que soporten mejor una de las plagas más costosas de la ganadería.La actividad, moderada por Pedro Borgatello, coordinador de la comisión técnica de la asociación de criadores, reunió a Stewart Kambo, Martín Bonamy, Sebastián Munilla y Fito Cantet, y los resultados ya están disponibles para los criadores en un sumario especial de padres que se publicó en la página de la asociación, dentro de la sección ERBra.La garrapata fue, desde 2017, la principal preocupación de la comisión técnica de la gremial argentina de Brangus. “El tema garrapata, susceptibilidad, resistencia, carga, era el tema que más nos preocupaba a todos”, recordó Borgatello al abrir el encuentro. Después venían la tolerancia al calor, la calidad de carne y el consumo residual (RFI). Los dos últimos avanzaron más rápido; la garrapata exigió un proceso más largo y complejo, que hoy da su primer paso concreto y a partir de ahora “el desafío ahora es medir más animales”, porque esa es “la base de cualquier evaluación genética”.
DIFICULTADES.
La dificultad de fondo, explicaron los técnicos, es que la carga de garrapatas no depende solamente del animal. Depende, sobre todo, de la oportunidad de encuentro entre el animal y el parásito. Kambo contó que fue el parasitólogo Santiago Nava, del INTA Rafaela y el CONICET, quien advirtió que un primer protocolo, copiado de otros programas de evaluación, no captaba esa aleatoriedad de la infestación. De ahí surgió la idea de hacer varios conteos a lo largo del verano en lugar de sacar una única foto del momento.El protocolo validado exige un rodeo de al menos 100 a 110 animales, con madre y padre conocidos, que se maneje junto en los mismos potreros durante todo el ensayo, formando un único grupo de contemporáneos. Se realizan cuatro conteos en la temporada de verano, siempre sobre infestación natural, y se cuentan las garrapatas en estadios juveniles, que son las que están en infestación activa, porque las adultas pueden desprenderse en cualquier momento. Por eso se requiere un contador calificado. Además, hay que coordinar con el INTA Rafaela todos los tratamientos garrapaticidas para evitar efectos de residualidad: si se usa un producto no acordado, el ensayo se pierde.Los técnicos subrayaron que los animales no corren riesgo. “No hemos tenido en los más de 1.000 animales medidos ningún tipo de mortandad por infestación de garrapata”, señaló Kambo, y agregó que era un miedo que tenían hace tres o cuatro años.
COMO SE LLEGA.
Bonamy explicó por qué no alcanza con promediar los conteos. Los animales no están siempre expuestos a la misma cantidad de garrapatas: hay potreros con mucha carga y otros con casi ninguna, y la abundancia en el ambiente cambia con el clima a lo largo del año. Además, es común que unos pocos animales alojen la mayor parte de los parásitos, una proporción que Kambo resumió como el 20% de los individuos concentrando el 80% de las garrapatas. En esa situación, el promedio del grupo se distorsiona.La solución fue aplicar un modelo estadístico a cada grupo de contemporáneos por separado, que considera el efecto del muestreo, es decir, el nivel de desafío de cada conteo. El resultado es un valor individual centrado en cero: los animales negativos son los que cargaron menos garrapatas y los positivos, los que cargaron más. “Tener dos garrapatas cuando los compañeros más susceptibles tienen 10 no te hace muy bueno, pero tener dos garrapatas cuando los compañeros más susceptibles tienen 100 te hace mucho más resistente”, ilustró Bonamy. Ese valor crudo sirve solamente dentro de cada grupo, y es allí donde la evaluación genética aporta su mayor valor, al permitir comparar animales criados en distintos establecimientos.El fenotipo se validó contra infestaciones artificiales, en las que se limpiaba a los animales y se los volvía a infestar. La correlación entre lo observado a campo y lo medido con infestación artificial se ubicó entre 0,5 y 0,8, valores que Bonamy calificó como “bastante buenos”. La condición indispensable, remarcó, es que haya desafío cuando las cargas son muy bajas, los animales genéticamente resistentes no pueden expresarlo porque no hay garrapatas disponibles.
HERABILIDAD.
Munilla, del equipo que coordina Cantet, detalló cómo se generaron las DEPs. Los fenotipos se combinaron con la genealogía de la raza, incluyendo dos generaciones hacia atrás, y se aplicó la metodología de evaluación que integra también la información genómica cuando está disponible. Para garrapata, la heredabilidad estimada con los datos fue tan alta que prefirieron ser prudentes. “Preferimos en esta primera evaluación restringirnos un poco más a la heredabilidad reportada en bibliografía”, explicó, por lo que utilizaron un valor de 0,35, promedio de la literatura. A medida que ingrese más información, se podrán afinar las estimaciones.Los números de la primera evaluación son los siguientes. Para garrapata hay datos de 13 rodeos y 1.213 animales medidos, y 4.332 animales con DEP, entre los medidos y su genealogía. Los conteos provienen de cabañas como Las Marías, Taberetá, Rincón de Iberá y El Bagual. Para largo de pelo de verano, con una heredabilidad de 0,18, hay 2.281 animales evaluados de 18 rodeos, sobre una base genealógica de 7.262 animales. Las validaciones mostraron consistencia entre las DEPs y los fenotipos medidos, y también entre la DEP de los toros y el promedio de su descendencia.
VARIABILIDAD.
Uno de los hallazgos que más entusiasmó a los técnicos es la variabilidad dentro de la raza. Kambo mostró que, en el Brangus definido, con 37% de sangre Brahman, hay una enorme dispersión de DEPs, animales muy negativos, o sea poco susceptibles, y animales muy positivos para el mismo porcentaje racial. Con los datos actuales se observa una leve tendencia a que más sangre Brahman implique menos carga. “Dentro del Brangus, con el fenotipo que a cada uno le guste, podemos encontrar animales que sean superiores para esta característica”, afirmó.Sobre el comportamiento de los animales más resistentes, se explicó que, según la bibliografía mundial, los cebuinos cargan en promedio menos garrapata que los británicos, y el Brangus se ubica en un punto intermedio. “Lo que estamos viendo es que hay Brangus que se comportan igual que los mejores cebuinos, y con eso queremos trabajar”, sostuvo. El objetivo, agregó, es darle esas herramientas a los criadores.
LARGO DE PELO.
Una de las consultas de los participantes del taller, fue si existe una relación directamente proporcional entre largo de pelo y garrapata, como sugiere parte de la bibliografía. La respuesta fue cautelosa, “hay una tendencia, pero hay excepciones”, indicó el técnico, y anticipó que en el sumario hay animales muy bien ubicados para una característica y mal para la otra. “La correlación no es directa”, concluyó, y señaló que habrá que seguir trabajando en esa relación. En la misma línea, aclararon que la medición apunta a la carga de garrapatas y no a sus causas, que todavía son motivo de hipótesis, entre ellas el largo del pelo.Para largo de pelo de verano, que se mide con fotos de las muestras procesadas con un programa que usa inteligencia artificial, el protocolo es más sencillo pero estricto: se toma a partir de los 15 meses de edad, entre mediados de enero y fines de febrero, y con pelos arrancados con raíz, para evitar pelo de invierno. Hay 2.641 muestras de 12 cabañas, y la validación del programa contra mediciones manuales arrojó una correlación de 0,99, según el trabajo realizado.Las DEPs. Los expositores insistieron en usar las nuevas DEPs con prudencia. Kambo recomendó mirar siempre la precisión, buscar valores por encima de 0,60 para tomar decisiones y no condenar a un toro por tener pocos hijos medidos. En susceptibilidad a garrapata, los toros jóvenes sin progenie evaluada rondan precisiones de 0,5 a 0,6, lo que se considera promisorio por la heredabilidad del carácter; en largo de pelo, en cambio, las precisiones son más bajas y conviene tomar el dato con más cautela.También ofreció un ejemplo concreto: comparó hijos de un toro ubicado en el ranking 1 con hijos de otro en el ranking 98, criados en el mismo establecimiento y en el mismo año. En un conteo con alto desafío, unos tenían alrededor de 100 garrapatas y otros apenas unas pocas. Por último, advirtió que de los 15 toros con más hijos en el sumario, los llamados padres de padres, apenas tres tienen DEP para susceptibilidad a garrapata.La inscripción para la medición de garrapata de la próxima temporada se abrirá en noviembre. Los criadores asumen el costo de los contadores y la medición la sigue el IGBT, con auditoría del INTA Rafaela. Los técnicos analizan la posibilidad de aceptar grupos más chicos, de 50 a 60 animales, siempre que haya toros que conecten con la población evaluada.Borgatello cerró remarcando la necesidad de tener más animales con DEP de garrapata y “consolidar un camino que la raza ya demostró ser el correcto”.
Los productores uruguayos podrán elegir con estos DEP’s
El protocolo se validó en el noreste argentino, donde las condiciones de temperatura y humedad favorecen la presencia de garrapata durante todo el verano. En el noroeste no pudo validarse, porque el desafío es intermitente y depende del año, de las lluvias y de la humedad.Kambo explicó que quienes trabajan en esa región conocen bien el problema, hay picos de carga de garrapata, pero hasta ahora fue difícil hacer coincidir los recuentos con esos picos. Frente a esa situación, la asociación no se resigna, “vamos a tener que medir más”, señaló, y trabajar lo antes posible con la cabaña Agromelú para encontrar un protocolo propio para esa región, que probablemente requiera más de los cuatro conteos que resultaron óptimos en el noreste.Para los criadores de la región, principalmente de Uruguay, Borgatello dijo que las DEPs obtenidas a partir de mediciones hechas en el noreste argentino “son útiles tanto para otras regiones del país como para otros países”.En términos prácticos, un criador de Brangus de nuestro país, no necesita montar su propio sistema de conteos para empezar a aprovechar esta herramienta, puede consultar el sumario especial de padres, que la asociación publicó en su página web en Argentina, para filtrar y buscar los toros con DEP de susceptibilidad a garrapata y de largo de pelo de verano. Y como estas características “llegaron para quedarse”, según Borgatello, cada nueva edición del sumario incorporará más padres con estas DEPs, de modo que la oferta de genética evaluada irá creciendo año a año, permitiendo seleccionar toros o semen con DEPs favorables, a igualdad de desafío, para animales que cargan menos parásitos, y hacerlo antes de que sus hijos, su descendencia, pisen el campo.Cantet, Kambo y Borgatello coincidieron en recomendaciones que aplican de lleno a los productores uruguayos: mirar siempre la precisión de la DEP y buscar valores superiores a 0,60 para decidir, no condenar ni enamorarse de un toro con pocos hijos medidos, y tomar con más cautela el dato de largo de pelo, cuyas precisiones son menores.
2026-10-18T07:00:00