US$ 100 millones invertidos en el futuro de la ganadería
La zafra de terneros es calificada como excepcional por los diversos actores del sector ganadero, registrando aumentos tanto en el volumen de hacienda comercializada como en los valores récord alcanzados durante todo el período. Alejandro Dutra, presidente del consorcio de rematadores de Pantalla Uruguay, sintetizó el desempeño de las ventas de terneros como “un zafrón”, destacando que el mercado mostró agilidad y una fuerte demanda, que se reflejó prácticamente en todos los remates virtuales por pantalla como en los negocios particulares de campo.Las ventas se adelantaron este año, con mayores volúmenes de terneros ofertados en el mes de febrero. Los volúmenes propuestos en las distintas ventas a lo largo de la zafra estuvieron fuertemente condicionados por una coyuntura climática adversa para el sur del Río Negro, y una demanda histórica. El severo déficit hídrico motivó la declaración oficial de emergencia agropecuaria por parte del gobierno; además, desde antes de iniciar, para esta zafra se esperaba un mayor volumen de oferta, dado los datos del taller de gestación del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), donde se proyectó más de tres millones de terneros.Impulsado por ambos motivos, muchos productores tomaron la decisión de acelerar las ventas de sus terneradas de forma anticipada. A pesar de tratarse de lotes comercializados con kilajes más livianos, la firmeza y la tendencia al alza de las cotizaciones respaldaron la decisión de los productores de capitalizar la liquidez del mercado.En marzo, el segundo mes de la zafra, la fuerte receptividad de la demanda y los buenos valores del mercado determinó que, un único sistema de ventas por pantalla logrará colocar más de 20.000 terneros. En este contexto de alta competencia, la exportación en pie, que históricamente suele actuar como el principal dinamizador de la categoría, operó de forma complementaria marcando el piso de las referencias de precios de la zafra.Números. Entre febrero y mayo, se han comercializado 140.672 cabezas de machos y hembras, en los tres principales sistemas de ventas por pantalla (Plaza Rural, Lote 21 y Pantalla Uruguay), un 15% más de terneros/as que el año pasado, según los datos analizados por Tardáguila Agromercados. De esta manera, la inversión realizada por los productores en adquirir terneros y terneras implicó US$ 99.274.589, con un salto del 60% en la facturación entre años.El valor promedio general de la zafra se ubicó en US$ 3,958 por kilo, lo que representa una fuerte suba del 40,9% respecto al mismo ciclo del año anterior. Por su parte, la cotización por cabeza o “al bulto” promedió los US$ 698, registrando un incremento del 38,9% interanual. La brecha entre los incrementos porcentuales del precio al kilo y al bulto se explica porque los terneros y terneras promediaron dos kilogramos menos que el año pasado, pesando 178 kilos de promedio. En este sentido se puede señalar que los lotes al sur del Río Negro, con mayores restricciones alimenticias este año, pesaron menos que al norte.Machos. Se comercializaron 87.721 terneros en los últimos cuatro meses, demandando una inversión de US$ 64.397.975. Estos registros reflejan un crecimiento del 12% en el volumen físico y un aumento del 52,7% en el flujo de capital de la categoría. El kilaje promedio de los machos se situó en los 181 kilos, marcando un descenso de tres kilos frente al promedio de 2025.El precio máximo de la categoría alcanzó US$ 5,40 por kilo para un lote destacado de 90 terneros con un promedio de 135 kilos, comercializado por la firma Indarte & Cía en el departamento de Paysandú. Solamente un total de 13 lotes (equivalentes a 941 cabezas con un promedio de 122 kilos) quebraron la barrera de los US$ 5,00 por kilo. En el extremo opuesto, los valores mínimos encontraron su piso en apenas seis lotes de animales más pesados, que promediaron 210 kilos y se colocaron por debajo de los tres dólares.Al cierre del período analizado, la referencia promedio para los machos se consolidó en US$ 4,051 por kilo y US$ 728,3 al bulto, escalando un 37,5% y un 35,8% interanual, respectivamente.Hembras. Por el lado de las hembras, el sector ganadero destinó US$ 22.010.315 para la adquisición de 32.933 terneras. Si bien durante el desarrollo de algunos remates se insinuó cierta tendencia de retención de vientres por parte de los criadores, el volumen final colocado superó en un 11,7% al registro del año pasado, mientras que la facturación en dólares se disparó un 65,4%. El peso medio de las hembras se ubicó en 175 kilos, situándose tan solo un kilo por debajo de la zafra anterior.La cotización máxima de la categoría fue de US$ 5,38 por kilo, lograda por la firma Zambrano & Cía en el departamento de Lavalleja para un lote de 70 terneras livianas de 106 kilos. En total, la zafra registró cuatro lotes de hembras que superaron los US$ 5,00 por kilo, totalizando 346 cabezas con un peso medio de 106 kilos, mientras que las referencias mínimas abarcaron solo tres lotes de 235 kilos que cotizaron por debajo de los tres dólares.El promedio general para las terneras se fijó en US$ 3,84 por kilo y US$ 665,2 al bulto, lo que representa un sustancial incremento interanual del 48,8% en el valor por kilo y del 47,9% por cabeza.Mixtos. Los lotes mixtos de terneros y terneras totalizaron 19.958 cabezas vendidas durante la zafra, lo que implicó un crecimiento del 38,2% en el volumen de animales. La facturación alcanzó los US$ 12.866.299, duplicando prácticamente los ingresos percibidos en 2025 al registrar una suba del 96,5%.Como suele ocurrir al inicio y durante el transcurso de cada zafra, esta categoría mixta presentó una elevada variabilidad de precios y promedios debido a que su valoración comercial final depende directamente de la proporción de machos y hembras que integren cada lote ofertado.Regiones. El mapa comercial de la zafra 2026 en el país, estuvo dividido por las diferencias climáticas registradas, provocando que el volumen de ventas se concentrara fuertemente al sur del Río Negro, con una diferencia comercial superior al 40% en comparación con la zona norte.Mientras que el sur se vio forzado a liquidar carga debido al déficit hídrico prolongado, el norte contó con un régimen de precipitaciones favorable y una buena condición en el estado de sus pasturas naturales, factores que otorgaron a los productores norteños la flexibilidad necesaria para retener sus ganados y regular la oferta.Debido a esta asimetría, en los departamentos ubicados al sur del Río Negro se comercializaron 82.061 terneros y terneras, movilizando una facturación de US$ 54.470.573, lo que representa una suba del 31,9% en el volumen y del 71,7% en divisas.Dentro de esta zona, los machos constituyeron el 61% del total comercializado, logrando un precio promedio de US$ 4,065 por kilo (un 37,4% más en la comparación interanual) y US$ 719,9 al bulto. Las hembras del sur totalizaron 20.934 cabezas, representando el 26% de las ventas regionales, con medias de US$ 3,85 por kilo y US$ 660,9 por cabeza.En contraposición, la zona al norte del Río Negro registró la venta de 58.611 terneros y terneras, generando una facturación total de US$ 41.804.016. Estos valores indican una leve contracción del 2,2% en la cantidad de cabezas vendidas, aunque con un incremento del 37,9% en los dólares totales transados debido al aumento del valor de la hacienda.En la región norte, los machos explicaron el 64% del negocio con una cotización promedio de US$ 4,032 por kilo y US$ 740,3 al bulto, reflejando un beneficio directo en el precio por cabeza gracias a los mejores pesos logrados por el buen estado de los campos.Por último, las hembras comercializadas en el norte sumaron 12.059 cabezas, equivalentes al 21% del mercado ganadero regional, alcanzando un valor promedio de US$ 3,812 por kilo y US$ 673,7 al bulto.Departamentos. Si se analiza la zafra por departamentos, Lavalleja comercializó 15.883 cabezas de terneros y terneras, posicionándose como el de mayor volumen, con un promedio de US$ 4,02 al kilo y US$ 686,6 al bulto. En importancia le siguen Durazno, con 14.552 cabezas, con un promedio de US$ 3,985 al kilo y US$ 700,1 al bulto. En tercer lugar se posiciona Treinta y Tres con 13.671 cabezas vendidas, a un promedio de US$ 4,047 al kilo y US$ 671,2 al bulto.Con el posicionamiento de estos tres departamentos en los primeros lugares, se reafirma que la zona al sur del Río Negro, afectados por la sequía, comercializaron un mayor volumen respecto a la zona norte del país.Tacuarembó, Artigas y Paysandú, se posicionan como los departamentos con mayores volúmenes de comercialización al norte del Río Negro. Tacuarembó vendió 10.465 terneros a US$ 3,978 al kilo y US$ 676,6 al bulto. En Artigas se colocaron 10.376 cabezas de machos y hembras a US$ 3.978 al kilo y US$ 752 al bulto, en tanto que en Paysandú se vendieron 10.190 terneros y terneras a un promedio de US$ 3,947 al kilo y US$ 716,1 al bulto.La diferencia climática entre zonas, se observan claramente en los mayores valores al bulto, al norte del Río Negro.Se vendieron más terneras que el año pasadoDurante la zafra de terneros y terneras, se mencionó en varias oportunidades, por parte de consignatarios y rematadores, que existía una retención en el caso de las hembras. Principalmente cuando se comercializaba en algunos remates, el doble de terneros respecto al volumen de terneras propuesto.A pesar de ello, la venta de terneras se ha incrementando un 12% respecto al año pasado, con un valor promedio de US$ 3,84 al kilo o US$ 665,2 al bulto, registrando subas del 49% y 48% respectivamente. Si se divide el país al norte y sur del Río Negro, se observa un incremento del 16% en la venta de terneras al sur, en tanto que al norte la suba es del 6%.Si bien, los números generales muestran que se vendieron más hembras, al analizar el comportamiento mes a mes de las ventas, hubo un aumento del 43% en el volumen comercializado durante febrero, en tanto que en los meses subsiguientes se registran menores subas, hasta mayo, donde la venta es un 2% inferior a igual mes del año pasado.La tendencia ha sido alcista para los valores de las terneras durante los meses de febrero a mayo, tanto al kilo como al bulto. De acuerdo con las ventas por pantalla, de los tres principales sistemas (Pantalla Uruguay, Lote 21 y Plaza Rural), los valores han ido de menos a más.Al kilo, las terneras pasaron de US$ 3,645 al kilo en febrero, a los US$ 3,923 en mayo, subiendo 7,6%. Respecto al año pasado, los valores en mayo subieron 52% al kilo. Cuando se observan los precios al bulto, la diferencia entre febrero y mayo es mínima, debido a que en febrero el promedio se posicionó en US$ 680,5, y termina mayo ubicándose en US$ 681,4 de mayo (0,1%).Si se compara con los valores alcanzados en mayo del año pasado, el promedio creció 49%.
2026-06-07T07:00:00