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Ecografías ovinas: 92% de preñez y señales de una posible recuperación de la majada
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  • Ecografías ovinas: 92% de preñez y señales de una posible recuperación de la majada

  • El Taller de Gestación Ovina analizó 146.052 ecografías, dos veces y media más que el año pasado. Los resultados fueron buenos en términos históricos y los técnicos observan señales de mayor retención de vientres

    El Taller de Gestación Ovina volvió a reunir este miércoles en el Local Campanero de Minas a productores, técnicos e instituciones para analizar los resultados reproductivos de las majadas y proyectar la próxima parición. En un escenario de mejores expectativas para el rubro, el relevamiento alcanzó 146.052 ecografías, dos veces y media más que el año pasado.La actividad fue organizada por la Sociedad Agropecuaria de Lavalleja, junto al grupo de veterinarios del Taller de Gestación Ovina, el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) y el INIA. Durante la jornada se analizaron los diagnósticos de gestación realizados en diferentes regiones y razas, además de aspectos vinculados a sanidad, alimentación y manejo. El grupo de veterinarios que integra el Taller de Gestación Ovina está conformado por Martín Sanguinetti, Joaquín Gambetta, José Hermann, Agustina Idiarte Borda, Carlos de Arteaga, Mauricio Burutarán, Matías Rodríguez, Verónica Maihlos, Lucía Astore, Milagros Bottaro, Federico Díaz, Pablo Marinho, Fernando Correa Paiva, Juan Andrés García Pintos, Sebastián Viana y Santiago Bordaberry.En diálogo con Rurales El País, el Dr. Santiago Bordaberry explicó que esta edición se desarrolló en “un ambiente notoriamente mejor que otros años”, fundamentalmente por la realidad actual de los mercados, que volvió a generar entusiasmo entre los productores.Los datos mostraron un porcentaje de preñez del 92%, un resultado que se ubica dentro de los niveles considerados buenos. Si bien está algo por debajo de los registros excepcionales de los últimos años, continúa por encima de los promedios históricos.“En Uruguay el problema no es que las ovejas no se preñen; se preñan”, señaló. En tanto, el porcentaje de gestaciones melliceras alcanzó el 21%, también dentro de niveles destacados desde una perspectiva histórica.








































    Santiago Bordaberry Foto: Manuela García Pintos.













    Marcadas diferencias entre norte y sur




    Uno de los principales elementos que surgió del análisis fue la diferencia entre las majadas ubicadas al norte y al sur del río Negro. Este año hubo una participación especialmente importante de establecimientos del norte, donde predominan majadas más grandes y razas orientadas hacia la producción de lanas finas, genéticamente menos prolíficas.A esto se sumaron condiciones climáticas muy diferentes. En el norte, las abundantes precipitaciones durante el verano generaron mayores dificultades sanitarias, principalmente problemas podales y gastrointestinales. En el sur, en cambio, luego de un período seco se produjo una importante disponibilidad de pasturas durante marzo y abril, generando una suerte de “flushing natural” que favoreció la reproducción.Además, en el sur existe una mayor presencia de razas doble propósito y carniceras, con mayor prolificidad, así como sistemas productivos más intensivos.Estas diferencias se reflejaron en el potencial de señalada: mientras al norte del río Negro se ubicó en 104%, en el sur alcanzó 117%.“Es una diferencia muy grande”, sostuvo Santiago, quien explicó que responde a una combinación entre composición racial de las majadas, condiciones climáticas y sistemas de producción.




















































    Creció el tamaño promedio de las majadas




    Otro dato que llamó la atención fue el crecimiento del tamaño promedio de las majadas relevadas. Después de varios años de descenso, el promedio alcanzó las 608 ovejas.Para Bordaberry, el dato podría comenzar a mostrar un cambio de comportamiento de los productores frente al mejor escenario del negocio ovino.“Probablemente sea una señal de que hay gente reteniendo vientres, producto de la situación general del mercado”, indicó.El veterinario destacó que, tras varios años de reducción del stock, muchos establecimientos realizaron una fuerte selección y conservaron sus mejores animales. Esa situación permite contar actualmente con una base genética de calidad sobre la cual comenzar una eventual recuperación.





    El desafío está en conservar los corderos




    Más allá de los buenos resultados reproductivos, el taller volvió a poner el foco sobre uno de los principales desafíos del rubro: transformar las gestaciones, especialmente las múltiples, en corderos efectivamente señalados.Las encuestas realizadas entre los productores mostraron que quienes utilizan flushing obtienen resultados reproductivos particularmente buenos, aunque la práctica todavía no está extendida.Otro dato fue especialmente significativo: el 55% de los productores que realizan ecografías no adopta un manejo diferencial con las ovejas melliceras.“Preñarlas es muy fácil y obtener una tasa alta de melliceras es relativamente fácil. Hay herramientas genéticas, de manejo y nutricionales para lograrlo. Lo más difícil es la conservación de ese cordero”, explicó.En ese sentido, remarcó que la ecografía debe estar acompañada por decisiones posteriores. Identificar las ovejas con mellizos permite separarlas, mejorar su alimentación, reservar potreros, utilizar suplementación cuando sea necesario y aplicar las herramientas sanitarias y de manejo disponibles para reducir las pérdidas.“Si tenemos identificado cuál es el problema, hay que aplicar la receta completa. Tenemos que conservar esos corderos”, afirmó.Respecto a la evolución de la majada nacional, Bordaberry consideró que una eventual recuperación no será inmediata, pese al ciclo reproductivo relativamente corto de la especie ovina.Según explicó, varios productores que este año decidieron realizar ecografías habían vendido anteriormente tanto corderos machos como hembras, por lo que el efecto del mejor escenario de precios posiblemente no se refleje plenamente en el stock durante este ejercicio.Sin embargo, entiende que la situación puede cambiar hacia adelante. “El año que viene seguramente la gente va a retener más vientres y va a haber un stock un poco más alto”, proyectó.

  • 2026-08-13T07:00:00

  • rurales.elpais.com.uy